¡Y recuerda!
Tras tu reserva te daremos una guía, tanto de los lugares a visitar y las preciosas playas de los alrededores, como de los magníficos restaurantes y rincones escondidos, que no te debes perder en tu visita.
Quien elige visitar Vejer de la Frontera lo hace por su belleza, sus calles encaladas y su calma andaluza… y porque a escasos diez minutos esperan algunas de las playas más bonitas de la Costa de la Luz. Desde el ambiente surf de El Palmar, al espíritu bohemio de Los Caños de Meca y los atardeceres frente al Cabo de Trafalgar en Zahora, aquí tienes una guía completa para organizar tus días de mar y tu estancia en Vejer.
El Palmar es la estampa atlántica en estado puro: una playa larguísima, cerca de 8 kilómetros de arena dorada y dunas naturales, sin grandes edificaciones y con un paseo de chiringuitos y restaurantes informales que se llenan al caer la tarde. El Palmar pertenece al termino municipal de Vejer y por ello a la entrada verás una rotonda con las letras VEJER COSTA.
Sus olas atlánticas y su ambiente la han convertido en un clásico del surf en Cádiz: Si el mar está movido podrás alquilar una tabla en sus innumerables escuelas, y disfrutar del ambiente surfero y competiciones; cuando la marea baja, encontrarás un perfecto para caminar a la orilla del mar hacia Conil o Faro Trafalgar, bañarse y ver atardeceres de película desde la orilla.
Por la mañana, muchos aprovechan para aprender surf o paddle surf en condiciones manejables. Al mediodía, toca pescado del día, atún de almadraba, cazón en adobo, totitas de camarón o carne de la famosa vaca retinta, mirando al mar. Y al final, la postal: el sol hundiéndose en el horizonte entre aplausos espontáneos.
Para comer y cenar hay múltiples opciones, desde los clásicos buenos restaurantes donde degustar el atún y otras especialidades como El Alférez o Casa Reyes, a chiringuitos y bares más informales donde degustar el sabroso pescado local o tomar un guiso de la zona como El Cortijiyo o Venta Molina.
Si paseas por El Palmar, te asombrarán la gran cantidad de chiringuitos que verás. No perderse el Valhalla, uno de los últimos en llagar pero que se ha hecho su publico con sus modernas instalaciones y su gran piscina, acompañada de Djs de renombre.
Los Caños de Meca mezcla calas íntimas con tramos más abiertos bajo el Acantilado del Tajo y el pinar. Forma parte del Parque Natural de La Breña y Marismas del Barbate, un espacio protegido donde conviven dunas, pinares, acantilados y una franja marina rica en fauna: aquí el paisaje es protagonista tanto dentro como fuera del agua.
Existen varias pequeñas playas en Los Caños de Meca. Imprescindible visitar la playa del Pirata y más adelante La pequeña Lulu, con arenales vírgenes y dorados, muy apreciados por un público relajado y alternativo.
En verano al atardecer, la vida se concentra en bares con música tranquila como la famosa Jaima; en temporada baja, manda la naturaleza: mar bravo, cielos limpios y ese olor a pino que llega desde el parque.
Para comer hay varias alternativas, si quieres un bar informal La Gamba Blanca no falla para los productos locales; si prefieres un restaurante, en la Breña podrás degustar un magnifico arroz.
Rutas y miradores. Si te apetece algo más que playa, el sendero de los acantilados conduce entre pinos y balcones naturales sobre el Atlántico hasta la Torre del Tajo (siglo XVI). Es una de las caminatas más bonitas de la costa gaditana y regala vistas inmensas.
Entre El Palmar y Los Caños, Zahora es un tesoro medio salvaje, con casas bajas, chiringuitos muy de la tierra y una playa que cambia con las mareas. Con bajamar se forman charcas naturales donde el agua se queda templada y sin oleaje: un paraíso para familias y para quien busca bañarse sin prisas. Su orientación hacia Poniente explica atardeceres inolvidables frente al mar.
Famosos son sus chiringuitos al bode de la arena donde desfrutar de una copa a un aperitivo al bode del mar, especialmente el Sajorami o el Kalima. Si comes en Zahora, no te pierdas Venta Curro, un clásico del pescado de la zona como el borriquete.
A un paso se alza el Faro de Trafalgar, sobre un tómbolo único en Andalucía: el Monumento Natural Tómbolo de Trafalgar, una “isla” unida a la costa por un doble cordón de arena modelado por vientos, corrientes y mareas. El faro, encendido por primera vez en 1862, es ya un icono de esta costa, recordado por antiguas batallas.
En Cádiz dominan dos vientos: Levante (cálido y seco, puede levantar arena y endurecer el oleaje) y Poniente (más húmedo y fresco, deja el mar algo más ordenado). Conviene mirar la previsión si planeas surf, paddle o un día de hamaca. Las mareas también mandan, por lo que te recomiendo las sigas por cualquier web meteorológica
Cuándo ir.
Dormir en Vejer te permite vivir el encanto del pueblo blanco y, a la vez, plantarte en El Palmar, Zahora o Los Caños en muy poco tiempo. Es la combinación perfecta: mañanas de playa, tardes de casco histórico y noches de tapas con vistas.
Tras tu reserva te daremos una guía, tanto de los lugares a visitar y las preciosas playas de los alrededores, como de los magníficos restaurantes y rincones escondidos, que no te debes perder en tu visita.